FIMOSIS

Es una situación en la que es difícil retraer el prepucio para exponer completamente el glande, en el recién nacido esto es normal. Puede ser fisiológica y patológica.

La fimosis fisiológica, se presenta en el 100% de los recién nacidos, se caracteriza porque la piel del prepucio es de aspecto sano, es suave, en ocasiones al tratar de retraer el prepucio podemos ver su mucosa y parte del meato.

Esta fimosis fisiológica, puede resolverse espontáneamente  en la mayoría de los niños a la edad de tres años, aunque puede persistir en un mínimo porcentaje  hasta la adolescencia. 

Cuando no existe una higiene adecuada puede hacer que la piel del prepucio se inflame, provocando escaras o fuertes adherencias balonoprepuciales, haciendo difícil la retracción del prepucio para exponer completamente el glande.

Cuando la fimosis predispone a infección urinaria, por balanopostitis recurrentes ya deja de ser una simple fimosis fisiológica, y estaremos ante una fimosis patológica, la misma que se presenta en grados en la que no es fácil retraer el prepucio para exponer completamente el glande, el tratamiento  es realizar la circuncisión.

 

 

¿CÓMO SE DIAGNOSTICA UNA FIMOSIS PATOLÓGICA?

 

  El diagnóstico es clínico: el prepucio no puede ser retraído(desplazado), para descubrir completamente el glande, debido a que existe una estrechez del orificio del prepucio, probablemente esto sucede cuando existe inflamación-infección  recurrente del prepucio, balanitis Xerotica, estos niños casi siempre presentan abultamiento del prepucio durante la micción, dolor local, prurito con enrojecimiento del prepucio, e infecciones urinaria recurrente.

 

 

¿CÓMO SE TRATA UNA FIMOSIS PATOLÓGICA?

 

Es quirúrgico, y de tipo ambulatorio, consiste en extirpar la piel enferma del prepucio, de tal manera que el glande quede totalmente expuesto.